Para ella…
marzo 4, 2009
Podría estar tontamente mirando tus ojos y nunca me terminaría de aburrir. Me perdería en su destello tan simple pero tan atractivo. Me llaman, me dicen cosas, me transmiten sensaciones y emociones que tal vez solo yo sienta, pero aún así se siente bien.
Los colores de tus ojos, aunque solo sea uno, y sea café, un café tan hermoso que me gustaría observar cada vez que despertase de mi letargo por las mañanas. Mirar tu rostro, mirar tu bella esencia pegada junto a mi pecho. Sintiendo tu respiración que golpea mi pecho y se combina con el ritmo de mi corazón.
Un susurro puedo escuchar en mis oídos. Se dejar caer calidamente y lentamente en mi interior. Creo que es el latido de mi corazón cuando veo tu rostro, tu cuerpo. O cuando escucho tu voz, o con suerte, leer tus palabras. Si esto no es el maldito amor, no entiendo entonces que carajo es.
Dime Dios: ¿Soy acaso un iluso o un soñador? No puedo dejar de pensar en ella, desde hace un buen par de años que esta incrustada como un puñal en mi corazón, Llegan otras, conozco a varias, pero solo ella se queda y aún no le entrego un saludo. Aunque más que eso, le entregaría mi corazón.
Tal vez esto sea absurdo, idiota, iluso y extraído del mundo de los sin sentidos. Tal vez mi poesía no te cautive, o Quizás en verdad no mueva las mismas sensaciones que tú mueves en mi. Pero prefiero escribir sentimientos que el papel puede aguantar, que seguir guardándolos en un corazón que lo único que desearía es llegarte a amar.
Y tan solo tengo las fotografías tuyas que hay en mi mente. Aquellas que se congelaron como el tiempo. Aquellas donde puedo ver tu bello rostro segundo a segundo. En donde pedo ver como ese negro cabello cae sobre tu rostro y forma figuras y te acaricia tiernamente. Caricias que me agradarían entregarte, seguidas de un beso en tus labios. Labios tan dulces como el chocolate, y tan seductores como lo son tus ojos.
Y si mi poesía algún día muere, nunca morirá este sentimiento. Vivirá dentro de mi corazón y en el fuerte sonido de mis lamentos. Si algún día puedo lograr estar junto a ti figura perfecta, serias la ecuación perfecta de mi imperfecta vida. El alma a mi cuerpo, y el soplo de vida que necesito en todos mis momentos.
Y yo me conformo con ser el que tú ames. Y con ser ese por el cual algún día pienses, yo me sentiría feliz. Y con tan solo ser ese por el cual algún día suspires, mi vida ya no seria tan infeliz.